El Joven Rico

Mateo 6:24
Dios y las riquezas
Nadie puede servir a dos amos, pues odiará a uno y amará al otro, o estimará a uno y menospreciará al otro. Ustedes no pueden servir a Dios y a las riquezas.

Aunque el joven rico guardaba la ley y demostraba pasión y entrega por ella que dejaba ver su devoción por Jehová, Jesús pudo demostrarle que en última instancia él amaba más el dinero que a Dios.

Podemos observar que a la vista de los hombres el joven rico cumplía con la ley, hasta él estaba seguro de aquello, pero Jesús es el que escudriña lo más profundo del corazón y cuando le dijo sígueme pero había un pero y vende todo lo que tienes y dáselo a los pobres, entonces salió a flote donde estaba el tesoro del rico, su Dios era las riquezas.

 Mateo 6:21
porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón.

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